Origen de la Iglesia: ¿Quién la fundó?

Citamos el libro de Ludwig Ott, "Manual de Teología Dogmática":

«La Iglesia fue fundada por el Dios-Hombre, Jesucristo (de fe).

El concilio del Vaticano (I) hizo la siguiente declaración en la constitución dogmática sobre la Iglesia de Cristo: "El Pastor eterno y obispo de nuestras almas (1 Pe 2, 25) decidió edificar la santa Iglesia a fin de hacer perenne la obra salvadora de la redención, y para que en ella, como en la casa del Dios vivo, se reunieran todos los fieles con el vínculo de una fe y una caridad" (Dz 1821).

Pío X, en el juramento contra los errores del modernismo (1910), declaró que "la Iglesia fue fundada de manera inmediata y personal por el Cristo verdadero e histórico durante el tiempo de su vida sobre la tierra" (Dz 2145). Que Cristo fundó la Iglesia quiere decir que Él fue quien puso los fundamentos sustanciales de la misma en cuanto a la doctrina, al culto y a la constitución».

En los evangelios vemos claramente cómo Jesús reunió en torno a Sí a los apóstoles dándoles expresamente el encargo de evangelizar: Así en Mateo 4, 18 leemos: "Caminando, pues, junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, que se llama Pedro, y Andrés, su hermano, los cuales echaban la red en el mar, pues eran pescadores; y les dijo: Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres".

Si Jesús les dice que les hará pescadores de hombres, quiere decir con ello que les encarga que hagan apostolado llevando a los hombres hacia Dios, hacia el Reino de Dios, hacia Jesús: Y ¿qué otra cosa es la Iglesia sino la reunión de quienes predican el mensaje de Jesús y de quienes lo siguen?. Así al decirles que les haría "pescadores de hombres", está diciendo que su Iglesia transcurrirá en el tiempo terrestre y que sus apóstoles tendrán la misión de ser los dirigentes activos, los que pescarán, así como los fieles comunes serán los hombres pescados, convertidos a Dios, por acción del Espíritu Santo a través de los apóstoles.

Y que Jesús quiere fundar una sociedad, su Iglesia, queda aún más claro en Mt, 16, 18: "Y yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella".

También queda claro en el siguiente texto: "Si pecare tu hermano, ve y repréndele a solas. Si no te escucha, toma contigo a uno o dos, para que por la palabra de dos o tres testigos sea fallado todo el negocio. Si los desoyere, comunícaselo a la Iglesia; y si, a la Iglesia desoye, sea para ti como gentil o publicano. En verdad os digo cuanto atareis en la tierra será atado en el cielo, y cuanto desatareis en la tierra será desatado en el cielo." (Mt, 18, 15-17)

Aquí aparece, en las primeras líneas de la cita, en labios de Jesús la Iglesia como sociedad organizada, y aquí con poder para juzgar a sus hijos. Y en la segunda parte de la cita Jesús da expresamente el poder de atar y desatar a los apóstoles, es decir el de obligar o quitar una obligación y se entiende el poder de perdonar los pecados que expresamente confiere en Juan 20, 22-23:

"Y diciendo esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo, a quienes perdonareis los pecados les serán perdonados, a quienes se los retuviereis les serán retenidos".